¡Hola hola! Mi obscuro rebaño, estoy aquí otra vez.
Pues si, aquí de nuevo con un escrito mio. La idea original era escribir un poema, termino siendo más bien una especie de relato corto. Comenzó con una idea que se me ocurrió, al observar la fotografía que pongo aquí (que fue capturada por una muy buena amiga mía). Y cuando me di cuenta, estaba como esta ahora.
Las ovejas me dicen que parece la introducción de una historia mas extensa, en la contraportada del libro. Me gustaría saber que piensan ustedes. Tal vez, algún día termine siendo una historia, un libro, una saga... Sin sonar pretencioso.
Pues si, aquí de nuevo con un escrito mio. La idea original era escribir un poema, termino siendo más bien una especie de relato corto. Comenzó con una idea que se me ocurrió, al observar la fotografía que pongo aquí (que fue capturada por una muy buena amiga mía). Y cuando me di cuenta, estaba como esta ahora.
Las ovejas me dicen que parece la introducción de una historia mas extensa, en la contraportada del libro. Me gustaría saber que piensan ustedes. Tal vez, algún día termine siendo una historia, un libro, una saga... Sin sonar pretencioso.
Espero vuestros ingeniosos y muy esperados comentarios.
***
Deambulando en secreto por la vieja casona. Vigilando mis pasos, como un ladrón en la oscuridad.
¿Porque estaba allí?
No lo sabia. Solo estaba seguro de que algo me llamaba. Siempre que me acercaba, por el sendero en el bosque. Una extraña fuerza parecía gritarme que entrara.
A pesar de mi cautela, mis pasos llenaban de un eco los vacíos pasillos. El sonido era sacrílego, en ese lugar olvidado en el tiempo. Y aun así parecía llenarle de vida. Por una vida, que la vieja casa parecía suplicar.Recorría el lugar, entre las frías paredes, llenas de las marcas que el tiempo deja al pasar. Entre muebles rotos, y tapices olvidados. Abandonados allí, como viejos guerreros, exclamando ser perdonados.
Mi cuerpo se estremeció junto con mi espíritu. Mi alma parecía sentir, los gritos silenciosos que emanaban de las paredes en la soledad.
Atravesé un portal y llegue al final. Una enorme habitacion, donde extrañamente los cristales permanecían en su lugar. La luz suave se filtraba entre los arboles del bosque, dándole una melancólica imagen a la única silla que llenaba el lugar.
Como una guardiana incansable, estaba vuelta hacia el exterior, observando la invasión del bosque en su hogar. Formada por hiedras y helechos, que lentamente tomaban la mansión bajo su poder.
Me acerque a una ventana para observar el sol y entonces me llamo...
Aun ahora no puedo explicar lo que paso. Solo se, que senti su voz y me volví rápidamente, esperando encontrar todo, menos a ella...
Mis ojos toparon con los suyos, me observaba fijamente, sin pestañear. Sin ser consciente de lo que hacia, me acerque.
La observe con fijeza. La mujer en el retrato, la indiscutida reina del lugar. Sonreía sin sonreír. Se veía agobiada, cansada de fingir.
Era muy hermosa puedo decir. Sus ropajes claros y su sombrero enorme, coronado de flores, resaltaban su delicada figura y los espesos rizos que enmarcaban su rostro. Tal vez fuera pelirroja o castaña, la fotografía solo conservaba tonos grises y blancos. Como prueba de su antigüedad.
Alargue la mano en un impulso y tome el cuadro. Acaricie la suave y fría cubierta de cristal, eliminando el polvo y revelando mas de su beldad.
Ella estaba sobre una silla tremendamente familiar. Medio vuelta de lado, dando la espalda al ventanal.
Yo me gire, levante la vista y durante un instante, la vi. Sobre esa misma silla, con cortinas doradas sobre las ventanas, su sombrero con rosas recién cortadas, la delicada brisa me trajo su aroma. Y su sonrisa era real.
Entonces volví a ver el vació en el lugar. Y al retrato mire una vez mas. Entonces lo entendi.
Ella estaba atrapada, quería escapar. Odiaba seguir olvidada, abandonada, sola y triste en ese lugar. Tenia que llevarla conmigo, para eso me había llamado.
Entonces unos pasos sin gracia se acercaron por el pasillo, el hombre entro inclinado por el peso de un enorme cofre dorado. Alzo su rostro, me vio y grito.
Yo di media vuelta y salte por la ventana. Corrí entre la espesura, con el bosque cubriéndome, y los gritos alejándose... Huí con ella.
Ahora esta conmigo, en un nuevo pedestal. Donde cada mañana, el sol la viene a besar.
Jamas sabre su historia, su nombre o su edad. Pero se que mi bella dama, adora conmigo estar.
Conversamos juntos al atardecer, se sienta conmigo y tomamos el té.
Pero siempre que el sol se esfuma, se que ella va a desaparecer.
Pero ahora su sonrisa es genuina, el brillo en su mirada es real y se que su alma, por fin esta en paz.
***
Abrazos Empolvados.
Alec "El Tigre" Vulturi
Alec "El Tigre" Vulturi
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